Florentino no espera a la Supercopa
Que Florentino no va a esperar a ver qué pasa en la Supercopa para tomar decisiones está más que claro.
Si el otro día os informaba de que Pintus volvía a tener galones en el Real Madrid, hoy me hago eco de la información de Miguelito COPE afirmando que ha vuelto Nico Mihic como jefe de los servicios médicos del Real Madrid.
Un problema físico que venía de lejos
No es un movimiento al azar. Hace un mes os dijimos que había muchísima preocupación en el Real Madrid por el aspecto físico de los jugadores, que se lesionaban constantemente y no eran capaces de aguantar ni 45 minutos de intensidad.
Iban cayendo uno tras otro como moscas y nadie parecía poder hacer nada. Mientras tanto, Pintus, hombre contratado por Florentino directamente, se apolillaba en un despacho sin saber realmente ni qué hacer ni cuáles eran sus funciones.
Xabi Alonso había venido con su propio equipo físico y poco o nada quería saber del exitoso preparador italiano.
La soga llegó al nudo
Pero la soga llegó al nudo y Florentino, en previsión de tener que echar más pronto que tarde a Xabi, empezó a maniobrar para recuperar la esencia, al menos física, de los jugadores.
Así, impuso que se contara con Pintus desde ya, que volverá a encargarse de la preparación de los cracks.
El regreso inesperado de Nico Mihic
Pero si lo de Pintus ya estaba resuelto, de lo que no se tenía sospecha era de que volvería el jefe de los servicios médicos Nico Mihic, que había salido a cajas destempladas en 2023.
Por algún motivo interno, determinadas decisiones no habían gustado y había dado con sus huesos en la calle.
Ahora, Florentino entiende que lo que ha venido después no ha mejorado lo anterior y apuesta por una vuelta a los orígenes. Quizás no todo era tan malo como parecía y conviene reinventarse y tragarse orgullos para mejorar.
Xabi, ante una encrucijada
Lo que está claro es que ahora queda ver cómo reaccionará Xabi a estos movimientos. Por un lado, puede ignorarlos y desafiar a la directiva, lo que en ese caso seguro acabaría con él en la calle.
O, por otra parte, puede tomarlos como “consejos”, incorporarlos a su rutina y volver a la senda ganadora.
El salvavidas ya está lanzado
Está en su tejado. Todo depende de él.
Lo que está claro es que lo que él traía en esos apartados no mejoraba lo anterior, y Florentino, que ya ha visto bastante fútbol en su vida, ha preferido lanzarle ya el salvavidas.
Ahora está en su mano recogerlo o, por el contrario, rechazarlo y atenerse a las consecuencias. Porque si los resultados no acompañan, ya se puede ir despidiendo.