Está claro que esto no debería sorprender a nadie: que los jugadores y sus agentes llamen al R. Madrid para ofrecer sus servicios es algo que sucede casi a diario.
La particularidad de este caso es que se trata de un jugador que se desempeña en una de esas posiciones que pedía Xabi Alonso y que termina contrato en 2026. Pero su urgencia por venir es tanta que estaba dispuesto a perdonarlo todo.
El escaparate del Mundial
El Mundial del próximo verano es suficiente excusa como para que los jugadores quieran ponerse en los mejores escaparates, al precio que sea.
Ese es el caso de Rubén Neves, que a través de Jorge Mendes hizo la llamada de rigor al R. Madrid para ver si colaba.
Un “no” explicado por el contexto
Y probablemente en otras circunstancias así habría sido. Pero teniendo en cuenta que Xabi está más fuera que dentro, no había razón alguna para darle en el gusto y por eso amablemente se declinó la oferta.
También es verdad que lo máximo que Rubén Neves ha hecho en el fútbol es jugar en los Wolves de la Premier. Por lo demás, carrera discreta, no trazada para el R. Madrid precisamente.
Un perfil que falta… pero no ahora
Pero en tiempo de guerra, ya se sabe. El R. Madrid adolece de un organizador, un “5” tipo Redondo que saque el balón como los ángeles y proteja el espacio como nadie.
Pero no. No es el momento, ni el lugar, ni las circunstancias. Y eso que lo ofrecían gratis: nada de pagos, nada de primas, más allá del salario. Y ni con esas.
Otras opciones que tampoco llegarán
Para mí, la opción de pedir la cesión de Florian Wirtz habría sido más coherente, ya que solo una llamada de Xabi habría bastado. Pero claro, todo eso asumiendo que Xabi todavía tuviera alguna representación en este R. Madrid.
Por desgracia, el técnico del R. Madrid ha pasado totalmente a la transparencia más elemental, esperando a recoger su dictada sentencia.
Un problema mucho más profundo
Y el año que viene, pues Dios dirá, porque el equipo seguirá con las mismas necesidades y los mismos problemas.
Es más, es prácticamente imposible que ahora la incorporación de un nuevo jugador o técnico vaya a cambiar algo.
En este R. Madrid hacen falta muchos cambios, más de los que la gente ve o cree. Otra cosa es que se esté dispuesto a llevarlos a cabo.