El periodista Jos? F?lix D?az ha publicado en AS una informaci?n que confirma lo que todo el madridismo percibe: dentro del club nadie entiende el baj?n, la desconexi?n y la falta de energ?a que ha mostrado el equipo en los dos ?ltimos partidos. Despu?s de ganar al Bar?a, se pensaba que el equipo hab?a dejado atr?s ciertos fantasmas. Que ese triunfo marcar?a un punto de madurez, de consistencia, de fortaleza competitiva. Pero lo que ha pasado despu?s ha sido exactamente lo contrario.
Seg?n cuenta Jos? F?lix, en el club hay plena confianza en Xabi Alonso y en los jugadores. Una confianza total y sin fisuras. Pero al mismo tiempo reconoce que nadie sabe explicar qu? ha ocurrido. C?mo se ha pasado, en cuesti?n de d?as, de un equipo fresco, vertical, el?ctrico y dominante? a una versi?n ap?tica, desconectada, sin alma y sin respuesta t?ctica.
Sin embargo, y esto lo digo con total claridad, la versi?n oficial es mucho m?s suave que lo que realmente se respira en el club. Es normal que AS publique la postura institucional, pero lo que yo recibo, lo que a m? me llega por otras v?as, es bastante m?s duro: la directiva est? cansada de algunos jugadores. Muy cansada.
Hay futbolistas con salarios alt?simos que no est?n a la altura. Jugadores que no interpretan el momento, que no transmiten compromiso, que no tienen la actitud adecuada y que vuelven a caer en los mismos patrones de desconexi?n y apat?a. Y esto, en el Real Madrid, no es una an?cdota: es un riesgo.
La lectura de Jos? F?lix es correcta en lo descriptivo ?el baj?n es inexplicable desde fuera?, pero se queda corta en la parte cr?tica. La realidad es que en la directiva hay hartazgo. Hartazgo de actitudes, de gestos, de dejadez competitiva. Hartazgo de ver siempre a los mismos fallando en los mismos momentos. Hartazgo de que el entrenador tenga dificultades para imponer disciplina a ciertas estrellas.
Y esta es la parte importante: si Xabi no lo soluciona, lo solucionar? la directiva. Y cuando el club toma el control, las decisiones son contundentes. Sin mirar nombres, salarios ni sentimentalismos.
Se viene un tramo de temporada decisivo. Y quien no d? un paso adelante, lo dar? hacia afuera.