La tensi?n entre el FC Barcelona y la Selecci?n Espa?ola ha vuelto a dispararse tras las declaraciones del seleccionador Luis de la Fuente, que respondi? con claridad ?y cierta firmeza? a las peticiones de Flick y Laporta de ?dosificar? y ?cuidar? a Lamine Yamal durante este par?n de selecciones. La respuesta del t?cnico fue contundente: ?Si el jugador est? en condiciones de jugar con su club, tambi?n lo est? para jugar con la Selecci?n.? ???
Con esta frase, De la Fuente dej? entrever que Lamine jugar? los 90 minutos en los dos partidos que Espa?a tiene por delante. Una decisi?n que eleva de manera peligrosa la carga f?sica sobre un futbolista que arrastra una pubalgia que, seg?n todos los especialistas, solo empeora cuando se sigue compitiendo sin descanso. ???
Una lesi?n que no mejora y un riesgo evidente ?
En Barcelona llevan semanas reconociendo ?aunque por lo bajo? que Lamine sigue sin estar bien. Y para colmo, el propio Flick confirm? p?blicamente que el jugador le hab?a dicho que todav?a siente molestias. Aun as?, desde el entorno del futbolista insistieron en evitar el quir?fano y apostar por un tratamiento conservador? el mismo tratamiento que rara vez funciona con este tipo de lesiones. ?
Las pubalgias son traicioneras: o se curan con cirug?a o con reposo prolongado, pero nunca con m?s minutos, m?s exigencia y m?s presi?n. Si ahora Lamine completa 180 minutos con Espa?a, el riesgo de reca?da es enorme, y en Barcelona lo saben. De hecho, internamente ya se admite que, m?s tarde o m?s temprano, tendr? que pasar por quir?fano. ?
Un jugador que fuera del campo tampoco se cuida ??
El problema no es solo la lesi?n: es todo lo que rodea a Lamine Yamal. En Barcelona existe un hartazgo creciente por su vida extradeportiva: viajes, fiestas, actos publicitarios interminables, redes sociales sin control? y hasta apariciones en anuncios montado en un toro mec?nico mientras su pubalgia sigue dando guerra. Un desprop?sito absoluto. ?????
Flick est? profundamente molesto. El t?cnico alem?n est? viendo c?mo su joven estrella se desgasta fuera del campo, llega cansado a los entrenamientos y, encima, se expone a riesgos innecesarios. Y ahora, con un par?n de selecciones donde Lamine ser? exigido hasta el l?mite, la preocupaci?n es m?xima. En los despachos tambi?n empieza a haber inquietud: nadie pone orden. Y Laporta, como siempre, reacciona tarde. ?
Tono editorial: esto va camino de empeorar si nadie toma decisiones ??
Este episodio demuestra una cosa: nadie est? cuidando a Lamine Yamal de verdad. Ni su entorno, ni el club, ni sus asesores, ni ?l mismo. Y ahora, tampoco la Selecci?n. Si un chaval de 17 a?os no recibe consejo firme, si nadie pone l?mites, si nadie le obliga a parar? es cuesti?n de tiempo que su pubalgia se convierta en una lesi?n mayor.
Y cuando llegue ese momento ?porque todo apunta a que llegar?? el Bar?a se encontrar? sin su mayor talento, sin planificaci?n y sin rumbo. Una historia repetida muchas veces en Can Bar?a: la sobreexposici?n medi?tica, la falta de control y la improvisaci?n eterna. ?
Si no hay un cambio radical, si nadie le obliga a parar y a operarse cuando toque, si no se prioriza su salud sobre el marketing? Lamine puede pagar un precio alt?simo. Y el Bar?a tambi?n.