El presidente de la RFEF, Rafael Louz?n, acaba de declarar p?blicamente que su federaci?n no va a ejercer obst?culos t?cnicos o administrativos para impedir que el partido **Villarreal-Bar?a** se celebre en Miami. Sus palabras, recogidas por medios deportivos, han generado una oleada de indignaci?n entre quienes creen que ah? no se decide todo.
? Lo que dijo Louz?n
- ?La federaci?n no obstaculizar? aquella decisi?n ya tomada por los clubes y la UEFA?.
- ?Nosotros no vamos a actuar como una barrera, pero s? como un garante de la normativa federativa?.
- ?Cualquier discrepancia final depender? de la FIFA; nosotros estaremos en retaguardia t?cnica?
?? Cr?tica: indignante complacencia
Que el m?ximo dirigente del f?tbol espa?ol se apure a declararse pasivo ante una decisi?n que afecta directamente la competici?n nacional es, cuanto menos, sorprendente. Louz?n parece asumir el papel de espectador en lugar de defensor del derecho deportivo. Se desliza una imagen en la que la RFEF no tiene voz ni capacidad de resistencia institucional.
Ilustra perfectamente una cadena de mando deportiva en la que el poder decisorio real est? en manos de otros organismos: clubes, UEFA, FIFA y autoridades superiores, mientras la federaci?n nacional opta por la neutralidad t?cnica. Eso no es prudencia: es abdicar de responsabilidades propias.
? ?Qui?n manda de verdad?
Con sus palabras, Louz?n reconoce t?citamente que la ?ltima palabra la tiene la FIFA. Si la federaci?n espa?ola no pone freno alguno, todo queda condicionado a lo que dictamine el organismo mundial. Pero incluso m?s all?, el CSD podr?a intervenir si considera que hay vulneraci?n de ley o abuso de poder. En ese escenario, la RFEF quedar?a marginada y como ente t?cnico, pasiva frente a decisiones que influyen directamente en la competici?n dom?stica.
? Conclusi?n
Las declaraciones de Louz?n son un ejemplo claro de c?mo el f?tbol espa?ol se entrega progresivamente a los protocolos internacionales, mientras renuncia a ejercer sus competencias. M?s all? de la responsabilidad legal o deportiva, hay una p?rdida simb?lica: cuando el presidente de la federaci?n no interviene, el f?tbol nacional pierde voz. Y eso, a?n dicen que ?no va a imponer trabas?, s? es una traba para los propios intereses del f?tbol espa?ol.
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