En La Tribu de MARCA, Roberto G?mez volvi? a hacer ruido. Esta vez, para cargar contra Xabi Alonso y salir en defensa de Fede Valverde. Y ojo, que nadie se equivoque: todos los madridistas queremos y admiramos a Valverde, porque representa como pocos el sacrificio, la entrega y la camiseta del Real Madrid. Pero una cosa est? clara: en el Real Madrid hay jerarqu?a, y el que manda es el entrenador.
El problema de este tipo de discursos es que, aunque se haga con buena intenci?n, alimentan un debate que no debe existir. Xabi Alonso es el que toma las decisiones t?cnicas, es quien ve los entrenamientos, analiza a los rivales y construye el plan de juego. Y guste o no, sus decisiones se respetan. No es cuesti?n de gustos personales, es cuesti?n de disciplina y de club.
Que Roberto G?mez se ponga del lado de Fede, casi enfrent?ndolo con el entrenador, es injusto tanto para Xabi como para el propio Valverde. Porque aqu? hay algo que hay que dejar claro: Valverde jam?s ha roto la cadena de mando, ni ha tenido un gesto de falta de respeto hacia el m?ster. Lo que hay es ruido medi?tico que busca montar una crisis donde no la hay.
El madridismo quiere paz interna y fuerza en el campo. Defender a un jugador no puede ser excusa para atacar al entrenador, porque ambos son parte del mismo proyecto. Y si queremos t?tulos y respeto, la disciplina y la autoridad de Xabi Alonso deben estar por encima de cualquier opini?n externa.
El debate es leg?timo, pero el Real Madrid no se construye con tertulias, se construye con trabajo, unidad y respeto a las jerarqu?as. Y en eso, ni Xabi ni Valverde han fallado. Quien falla, son los que desde fuera quieren ver grietas en un vestuario que, a pesar de las derrotas, debe seguir unido.