? Un agravio que aumenta el hartazgo madridista
El malestar en el Real Madrid es evidente. No se trata solo de un error puntual, sino de un patr?n que genera frustraci?n. El club blanco recuerda que en situaciones similares, como la de Antony en el Betis la temporada pasada, la sanci?n s? fue retirada. ?Por qu? a unos s? y a otros no? ?
La sensaci?n de agravio comparativo se suma a una serie de decisiones arbitrales e institucionales que el Real Madrid considera injustas.
?? Dos varas de medir
Lo que m?s indigna al madridismo no es que se cometan errores ?eso puede pasar?,
sino que cuando esos errores se reconocen oficialmente,
no se corrijan.
El mensaje que queda es demoledor: ?s?, fue un error, pero te aguantas?.
Mientras tanto, en otros clubes hemos visto c?mo las sanciones se levantaban
sin mayor problema. ?Por qu? aqu? no? ????
?? Instituciones en entredicho
El caso Huijsen es solo un cap?tulo m?s del desencanto general del Real Madrid
con las instituciones del f?tbol espa?ol
.
CTA, RFEF y LaLiga parecen m?s preocupados por salvar apariencias que por garantizar
la igualdad de todos los clubes. Y en medio de todo este desorden,
el Bar?a sigue recibiendo favores en inscripciones, fair play financiero
y hasta en el silencio medi?tico sobre el Caso Negreira. ?
? El ejemplo que no se debe dar
El propio Huijsen lo resumi? mejor que nadie con su mensaje en redes:
?Se admite el error pero sigo sancionado, buena imagen para el f?tbol espa?ol?.
Ese comentario refleja exactamente lo que sentimos muchos:
esto da una imagen p?sima hacia fuera, y confirma que
el f?tbol espa?ol est? cada vez m?s cuestionado por su falta de rigor y credibilidad. ?
? Conclusi?n
El TAD ten?a la oportunidad de dar un golpe en la mesa,
de rectificar un error y de demostrar que en el f?tbol espa?ol todav?a hay espacio
para la justicia deportiva. No lo hizo.
Y con cada decisi?n de este tipo, el madridismo se siente m?s solo,
m?s hastiado y m?s convencido de que las instituciones nacionales
no van a mover un dedo contra los poderosos.
Si la FIFA tiene que intervenir en el Caso Negreira, que intervenga.
Y si las sanciones injustas tienen que seguir despertando indignaci?n,
el madridismo seguir? denunci?ndolas. ??